Nacer de nuevo tiene Premio

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Dedicado a la MUJER que nos hace recuperar nuestro NIÑO en cualquier NAVIDAD

Este el verdadero sentido de la navidad, nacer de nuevo, reiniciarse, volver a empezar, redescubrirse en cada acontecimiento, en cada instante.

En concreto, un buen ejemplo, cuando viene una nueva criatura a un hogar sabemos que toda la familia nace de nuevo, nace un niño, nace una madre, nace un padre.  Nace un hogar. Tendrán la oportunidad de hacerlo de manera consciente, recreándose en ello (el bebé lo hace a nivel inconsciente aunque plenamente).

Es oportuno decir que existen diversas herramientas que les pueden ayudar en ese proceso, llamémosle “iniciático” y renovador.  Son regalos que la vida ha puesto a nuestro alcance desde tiempo inmemorial: son el Oro, el Incienso y la Mirra, símbolos de tres ciencias “sagradas” imprescindibles en todo proceso de crecimiento humano y trascendente.

Empecemos a describirlos de atrás a delante:

La Mirra es una esencia de resinas que representa la Tierra y toda la magia que podemos hacer en ella y con ella.  Por ejemplo un juguete puede ser mágico para un peque. Cualquier detalle, una comida, un biberón, un pecho que sacas para amamantar puede ser mágico.

Huelga decir que no todo vale en todo momento.  Hay un tipo de magia que es blanca, llamémosle así, pero también hay magia negra o no tan blanca, pero eso lo tiene que descubrir cada cual.  Y lo que hoy es blanco, mañana no lo es tanto, a medida que vamos descubriendo los mundos sutiles (ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón, que decía nuestro paisano Antonio Machado).  Ciertos ambientes, ciertas compañías, algunos hábitos de vida, alimenticios, sexuales, etc, cuando te vas haciendo más consciente vas dándote cuenta que ya no son para ti.  Tamásico le llaman los hindúes, a lo que hace daño, lo que te hace involucionar, o estancarte  en un momento determinado de la vida.

El propio bebe al aterrizar en la Materia, simbolizada por el cuadrado o por el cubo, empieza también ese proceso de reconocimiento de lo que le hace bien y lo que le hace daño.

En el mito de los tres Magos esto lo portaría Baltasar, sabio negro que vino de África montado en un Elefante con un cubículo de mirra y un montón de secretos para hacer de lo simple algo extraordinario, aquí abajo en la Tierra.

Cocina y educación en el hogar son dos talleres de magia pura por excelencia donde debemos afinar con la proporción justa de cada ingrediente para que nadie se empache.

El Incienso, también de esencias, de árboles aromáticos, en contraposición, representa el Cielo, el Cosmos y lo que está escrito en ellos.

Podemos enseñar al niño que él viene de arriba, que es una “estrella” más de Aries, de Leo o de cualquier otra galaxia que aterrizó con su forma de ser y de sentir para experimentarse en un nuevo vehículo.  Podrá estudiarse y estudiar a los demás a través de la Cosmogenética (antes llamada Astrología racional)

En el mito de los 3 Reyes Magos, añadamos  aquí un camello y un conductor medio- pelirrojo y barbilampiño, Gaspar, que viene de Asia portando una esfera llena de humo aromático, símbolo de esta ciencia peculiar, de conocimiento propio y ajeno.  Denostada hoy en día por el mal uso que le dió el vulgo y los aficionados a las predicciones.

Y por último tenemos los premios de Oro, las herramientas de transformación, de alquimia y metamorfosis.  Entre ellas, por excelencia, destaca el Yoga.  Con ella convertimos la Tierra en Cielo, nos hacemos creadores de Cielo.  En cualquiera de sus variantes Hatha, Tantra, Karma, Gnani, Bhakti o Raja Yoga, que es la síntesis de todas.  Se dice que lo denso lo hace sutil.

Simbólicamente también se dice  que el plomo pasa a ser oro alquímico, el gusano a mariposa tras despertar una serie de ADNs dormidos, el escorpión a águila, en fin, la serpiente saca plumas y vuela, como narran en toda América.

Diversas maneras para simbolizar que el humano corriente pasa a ser Ser Humano Consciente.

El otro regalo para el niño Jhesus se llama pirámide, de base cuadrada con un vértice elevado, llena del preciado y dorado metal.

En este mito sagrado esta pirámide la transporta el Mago de barba blanca y piel pálida que viene de Europa en un caballo blanco.  Melchor, portador del oro fino alquímico de los Druidas.

P.D: Como cantaba mi amigo Pedro G. Ramiro:”He pedido a los sabios reyes cuna nueva para mi inocencia niña; libre paz sin pinchos; cositas que duren un presente y un panadero que las amase con luz, amor y chocolate”.

Antonio Damián Requena es profesor de yoga de la Red GFU.

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