El legado de la abuela Pepita 2

FOTO MAMA NOELIA

Querida Mamá:
Hace cuatro años que ya no estás entre nosotros, que ya no estás a mi lado y quería contarte lo tremendamente sola que me he encontrado a la hora de criar a mi pequeña Noelia pero sobre todo quería contarte lo treméndamente agradecida que te estoy porque, aunque en su nacimiento no te tuve, sí he contado contigo, con tus enseñanzas a lo largo de la crianza y lactancia de Noelia.
El camino de la lactancia es un camino lleno de luces pero también de sombras. Cuando llegó tu nieta al mundo, me la entregaron para que la alimentara y pregunté cómo tenía que hacerlo. La enfermera me dijo que era fácil, media hora en cada pecho. Ayyyy, mamá, fácil decía, mi pequeña mamaba un minuto y se dormía. Ufff qué agobio, esto no me sale.
Las visitas fueron llegando, todo el mundo tenía teorías pero, la verdad, ninguna pensaba que era apropiada, al menos para mi pequeña. Tenía un poco de miedo al cogerte, no estábamos cómodas ni teníamos intimidad. Yo estaba algo nerviosa, sola, perdida.
Una noche, aún en el hospital, todo estaba en calma y tu pequeña nieta comenzaba a reclamar su ración de leche materna. Recuerdo que me levanté tranquilamente, respiré, cogí a mi pequeña y simplemente dejé que la naturaleza se encargara de lo suyo, mi pequeña por fin mamó.
Al mes siguiente me dolían los pechos, el izquierdo para ser más precisa, tenía fiebre de 40 grados y pensaba que tenía la gripe. Recuerdo dándole el pecho a Noe con una mascarilla para no pegársela. Resultó que tenía la temida mastitis, me mandaron antibióticos y que me sacara con el sacaleches para descongestionar pero que no abandonara la lactancia, ¡por supuesto que no iba a hacerlo!
Ahora pensarás en qué me has ayudado ¿verdad? Pues te diré, mami, que desde pequeña me has inculcado lo maravilloso que es dar de mamar a tus hijos, lo feliz que éramos entre tus brazos cuando nos arrimabas el pecho. Lo importante que fue, y ahora veo lo duro también, alimentar a mi hermano prematuro a distancia y, que gracias a tu leche, él se salvó. Todo eso, todos tus comentarios lindos sombre la lactancia, tus fotos dándonos el pecho fuese donde fuese. Ni siquiera te plantearías no dárnoslo, confiabas en tu esencia de mujer, en tu instinto y en lo sano que era para nosotros. Por eso, cuando alguien me pregunta sobre la lactancia, siempre digo lo mismo: siéntate con tu bebé y fluye con él, eres mujer animal y la maternidad nos conecta con ese lado maravilloso.
Gracias mamá, gracias abuela.
Feliz Semana de la Lactancia.


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2 Comentarios en “El legado de la abuela Pepita

  • Aída

    Sin duda, tu madre ha sido una mujer sabia y fuerte, solo hay que conocerte a ti y vislumbrar la mujer que será la pequeña Noe. También nos ha aportado a todas con tu experiencia y tu Maternidad y lactancia conectada con esa sabiduría ancestral de la man no de tu madre. Gracias a las tres por compartir.

  • Maica

    Todo un ejemplo de forteleza e instinto, atravesándo generaciones, tu madre, tú y tu pequeña sois montaña, y se nota!os quiero.