Ser padre 3


 

A menudo, cuando uno se refiere a la paternidad,comienza hablando del día del parto. Para mí, ser padre comenzó el día que decidimos serlo.  Hay  tanta opinión, tanta gente que comenta, tanta información, a menudo sesgada, que se recibe, que no entiende uno bien donde se mete. Entre ellas, la que más oí sin duda fue que “te cambia la vida”. Y he de reconocer que es cierto, la vida es un continuo cambio y ser padre ha cambiado  mi vida para siempre, se ha convertido en el mejor regalo de reyes que he recibido nunca.

Era el 6 de enero cuando Maica se hizo el test. Ella en el fondo ya lo sabía, pero necesitábamos la confirmación. Contentos y nerviosos a partes iguales nos embarcamos en un  nuevo periodo de nuestra vida.

Entre patada y patada y con algún que otro susto de por medio, me encuentro en un quirófano ,con lo poco que me gustan a mi los hospitales. El tiempo ha pasado muy deprisa y ya estamos en el gran día, solo llegar aquí desde casa ha sido una odisea, pero estoy bastante tranquilo. Al fin y al cabo yo tengo poco que hacer, el trabajo hoy lo ponen Maica y Nicolás; y estoy seguro que lo van a hacer muy bien.

No voy a negar que siento cierta envidia. Me gustaría ser yo el que estuviera en ese potro de tortura. Sí, ya se que duele mucho, pero el dolor dura 2, 5, 15 horas o 3 días, y después pasa, pero tener tu hijo dentro, parirlo, esa sensación, esa experiencia, nunca la voy a tener.

El tiempo pasa rápido y suceden tantas cosas allí dentro, que uno tiene la sensación de vivir una película o más bien un reality show de esos que están tan de moda. Aparece la matrona,se va, vuelve a venir con el anestesista, se van , ahora viene el médico, se va, aparece un bebé del paritorio de al lado…. todo muy entretenido, hasta que por fin ves la cabeza de esa personita asomándose. A partir de ese momento se acaba el reality y descubres el poder de la naturaleza. Cuando por fin sale y se lo colocan encima a su madre descubres el poder del amor. Amor incondicional de una madre que se derrite con su hijo sin importar su dolor o faltas de fuerzas después de tan duro trago. Descubres también la necesidad humana, ese bebé recién nacido que con las pocas fuerzas que tiene se pega a su madre y busca el pecho que le alimentará durante varios meses de su vida. Mientras contemplo la escena no puedo evitar llorar.

No tengo dudas. La peor época de un padre primerizo comienza ahora. De pronto creo que tengo una familia de tres y realmente lo que ha pasado es que me he quedado solo. Es cierto que ayudo a la madre, que paseo al bebé cuando llora y le canto nanas para dormirlo, pero no llego a acercarme lo más mínimo a la complicidad y necesidad mutua que hay entre la madre y su bebé. Se buscan, se tocan, se necesitan, y yo simplemente actúo cuando me llaman. Uno, a veces, se encuentra un poco excluido, y siente que nadie le echa de menos, a no ser,claro, para cambiar un pañal.

Por suerte uno aprende con el tiempo que la vida te tiene reservados momentos de todo tipo, y estos son un escalón más que hay que superar, un escalón, por cierto, que se queda muy pequeño cuando me acerco a mi bebé, lo toco, lo huelo, lo siento y,  le canto hasta que se queda dormido.

Nicolás ya tiene dos años y medio y recuerdo perfectamente cada uno de los días importantes de su vida, y claro, de la mía con él.  Han pasado esos meses de necesidad maternal y ahora me busca continuamente para todo, -¡Papá, a jugar!-. -¡Papá, a correr!-. – ¡Papá, a escondernos!-. Es el momento de comenzar mi trabajo. Tengo un largo camino que emprender a su lado, para ayudarlo en este difícil parto, que será para él aprender a vivir en este mundo que nos ha tocado. Mi objetivo no será otro que ayudarlo a tomar las decisiones que le permitan ser más libre, más persona, más feliz.   Por suerte puedo pasar mucho tiempo con  él, y me lo paga con el mejor de los presentes que puede ofrecerme, su sonrisa continua y su felicidad eterna.

 

Todo pone a prueba al hombre, dicen los dioses,

para que, bien criado, aprenda a dar gracias por todo

y aprecie la libertad

de partir hacia donde desee.

Friedrich Hölderlin

 

Gracias a Maica y Nicolás por hacerme el papá con más suerte del mundo.

 

 

 

 


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3 Comentarios en “Ser padre

  • webmaster Autor

    Nicolás tiene mucha suerte de contar contigo. Me ha encantado leerte, cuando nuestro hijo sepa leer, será de las primeras cosas que leamos juntos, te queremos.

  • Noelia

    Es maravilloso ver la paternidad desde el punto de vista de un padre tan maravilloso y entregado, tan consciente de los cambios y necesidades de su familia. Un gran compañero para Maica. Enhorabuena, familia tenéis un niño estupendo. Nicolás tienes un papá genial y una madre maravillosa. Os quiero chicos